Basada en la novela Oil! de Upton Sinclair, la película es una historia épica sobre la vida de Daniel Plainview, un empresario del petroleo hecho a si mismo, cuya codicia y odio va destruyendo, poco a poco, todo lo que le rodea.

Me resultaría muy fácil dejarme llevar por la típica corriente crítica de adoración a las películas premiadas de forma unánime y hacer así una critica que no desentonara demasiado, pero a pesar de que fui a ver esta con cierta predisposición a que me gustase, no sería sincero conmigo mismo si así lo hiciera. Ganadora de los premios a la mejor película, mejor dirección y mejor actor principal en los premios de la crítica americana, dudo si es el cinismo general que inunda la crítica cinematográfica profesional o mis absolutamente insuficientes conocimientos de cine lo que no me han permitido disfrutar de la que dicen, obra maestra del año.
Desde el punto de vista de un simple un espectador de a pie, es fácil comprender que en cine, por muy buenas intenciones que tenga una película, lo que jamas debe hacer, es aburrir. No hace falta ser un erudito para entender de esto, y a la vista de la opinión de todas las personas que me acompañaron a ver la película, el número de veces que la gente de la sala encendía el móvil para ver la hora (mala señal), o los comentarios de la gente al salir, esta, aburre soberanamente.
Lo mejor que puedo decir de ella es que, en mi opinión, Daniel Day-Lewis, que lleva sobre sus hombros todo el peso de la película, tiene merecido su premio al mejor actor. Su personaje evoluciona sutilmente desde el minero trabajador, inteligente, honesto y perseverante hasta el codicioso, paranoico y autodestructivo monstruo que bordea la locura al final de la película.
La perfecta recreación del sucio y polvoriento nacimiento de America, junto a la interpretación de secundarios como Paul Dano crean una indestructible credibilidad en todo lo que se ve.
Desgraciadamente una película no puede vivir exclusivamente de un par de interpretaciones y de una buena ambientación, si la historia y el ritmo no atraen al espectador.
Lógicamente, las películas biográficas no suelen tener un desarrollo clásico de inicio, nudo argumental, y resolución de la trama, sino mas bien es un viaje a lo largo de una historia sin un destino especifico. El problema de esta manera de narrar es que la fuerza de la película tiene que ser creciente, o al menos mantenerse, para que al final de la película no te empache el personaje central y tengas motivos para querer saber que mas pasa en su vida.
Desgraciadamente, solo durante el primer tercio de la película, esta fuerza se mantiene, en un comienzo lento pero interesante, donde vemos el ascenso de Daniel. A partir de aqui, la pelicula intenta transmitir sin exito corrupción, ambicion, paranoia, decepción… con un ritmo que cada vez se ralentiza mas, hasta los últimos e insufribles 20 minutos, donde el director se apiada de nosotros y nos permite descansar con un final seco y tajante.
Una película fallida, pretenciosa, aburrida, larga y pesada.
El antisueño americano convertido en pesadilla cinematográfica para los que no supimos apreciar la obra de arte, es decir, para la mayoría.







Febrero 24, 2008 a las 3:51 pm
siempre es interesante compartir opiniones, aquí la mía:
http://bocatadearroz.wordpress.com/2008/02/20/pozos-de-ambicion-demasiado-larga/
Película ganadora de premios, pero poco atrayente para el público.
Febrero 26, 2008 a las 12:12 am
Esta película no me motiva.
saludos
Febrero 27, 2008 a las 8:39 pm
VAYA MIERDA DE PELICULA!!!!
menos mal que solo fueron 6.5€… jejeje…
Febrero 28, 2008 a las 12:53 am
Ya te dije que no merecía la pena….luego soy yo la que veo pelis raras…..
Tengo que reconocer que los primeros 45 minutos se podían soportar pero el resto…uffffffff es una de esas pelis que deseas que dure poco para salir pitando del cine.