Crítica: “Speed Racer”

Basada en la serie de animación japonesa de los 60 de Tatsuo Yoshida. Speed Racer cuenta las aventuras de un joven piloto de carreras y su coche, el Mach 5, en su lucha por devolver la dignidad a su hermano y eliminar la corrupción que ensucia su deporte.

En los últimos años, el empeño de algunos directores por dar a sus obras una factura visual marcada y diferente, a modo de firma identificativa, se ha visto incrementada notablemente. Ejemplos recientes como “Sin City” o “300” son muestras de ello, donde el tratamiento de cada fotograma cobraba vida, dotando a la película de personalidad propia.

En “Speed Racer” se busca descaradamente el mismo efecto… y se consigue. La saturación total del color, los planos propios de un comic, el abuso total de los efectos por ordenador y de “fondo verde”, los montajes frenéticos y el histrionismo de las interpretaciones convierten este circo del exceso y la exageración en la pesadilla cinematográfica de un epiléptico.

Partiendo de mi desconocimiento absoluto sobre el manga en que se basa la película, y el estilo que este desprenda, mas allá del color chillón de cada plano, me encuentro con un producto en el que la sensación de absoluta irrealidad es constante. La exageración total en las secuencias de acción, la galeria de personajes frikis (nota especial para la versión maligna del Chikilicuatre…), el aroma a surrealismo pop y los diálogos de culebron venezolano eliminan cualquier rastro de verosimilitud de la historia.

Vista desde el prisma de la comedia familiar (a pesar de las chirriantes personajes de Las zorras voladoras), tampoco es que tengan demasiada gracia… Sus armas principales son un niño hiperactivo totalmente sobreactuado y un chimpace vestido… poco mas hay que decir.

Respecto a las carreras, se basan sin sonrojo en el “mas difícil todavía”. Un montaje que en ocasiones se vuelve tan rápido como confuso y que llegan a hacerte dudar sobre si lo que ves es una película, un videojuego, Los Autos Locos o el final de “2001: una odisea del espacio

Speed Racer” desaparecerá de nuestra memoria en cuanto los daños producidos por el constante ataque cromático se recuperen. Pasado este momento, solo será un olvidado espectáculo vacío de luz y color, una frikada chillona sin mayor alcance…

8 comentarios para “Crítica: “Speed Racer””

  1. ayrim Dice:

    Vaya, no fui la única a la que le pareció que el piloto malo se parecía a Rodolfo Chikilicuatre, veo similitudes entre nuestras críticas, solo que a ti no te gustó.

    Un saludo!

  2. leolo Dice:

    Por dios, solo ver el trailer ya pense “esto es spy kids 3D pero en bestial de exagerado” No la veo ni aunque me paguen.

    Saludos

  3. Blogmaster Dice:

    Si tienes razón leolo… pero esta me sirve para acumular “créditos” para pedirme alguna peli “rarita” y que nadie diga ni mu….. a que si Inqui? (preparate para “Pozos de Ambición – Versión Extendida” jajaja)

  4. Alejandro Dice:

    Si, estamos de acuerdo en muchas cosas. Creo que los Wachowski se han empeñado más en “hacer historia” en el cine con sus efectos y elementos nuevos en cada película que en contar bien una historia. En Matrix les salió bien pero en el resto no tanto. Quizás con un buen fracaso de por medio se pongan en línea con esto… Muy bueno tu sitio. Un abrazo

  5. Inquisidor Dice:

    Bueno, pues te van a dar por ****!!!! Por que no pienso tragarme ni una más de esas “raritas”… A menos que nos salga gratis, claro….

  6. Blogmaster Dice:

    Haya paz… con la elección de la peli de la semana que viene no hay discusión…

  7. marmota Dice:

    Los Wachowski debieron jubilarse luego de Matrix .

  8. Crítica: “Dragon Ball: Evolution” « Manantial 3.0 Dice:

    [...] de peores películas jamas vistas, Inqui y yo, no encontramos nada parecido… ni “Speed Racer“, ni “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford“, ni “El [...]


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