Creo que es una fantasía un tanto recurrente la de imaginar que pasaría si el mundo se fuese a la mierda. Un meteorito, una invasión de zombis, un desastre natural de proporciones bíblicas, o una pandemia, ahora que esta tan de moda… lo hemos visto en el cine un millón de veces pero, y si ocurriera de verdad?
Imaginad que por ejemplo, el virus de la gripe mutara nuevamente hacia una forma mucho mas contagiosa, letal y rápida, y su descontrolable propagación acabase con el 98% de la población. Solo un par de miles de supervivientes inmunes al virus en cada ciudad y los servicios que hoy consideramos comunes cayendo uno tras otro por falta de mantenimiento. Agua, luz, servicios sanitarios, comunicaciones…
Como sobrevivirías tú a esos primero intantes? En estado de shock, aislado, posiblemente deprimido por la perdida de amigos y familiares en la catastrofe… cuales serían tus primeros pasos en este nuevo mundo de desolación? optarías por una estrategia común con otros supervivientes o preferirías reuir el contacto y dedicar todo los recursos que consigas para ti y para los tuyos (los que te queden)? Que considerarias ahora el recurso mas preciado? Agua embotellada, alimentos, farmacos, semillas, combustible, armas, un libro de medicina? Donde irías? Te atrincherarías en casa? Huirías al campo? Correrías a un centro comercial?
Ahora mismo estas sentado. Mirando la pantalla del ordenador. Ves su luz, sus colores. Sientes el tacto de tu ropa en la piel. Escuchas el “click” del ratón. Te sientes seguro y tranquilo. Estas en un entorno cómodo que conoces bien… seguro? Crees que la realidad que te ofrecen tus sentidos es tal como la percibes? Es mas, existe todo lo que ves, oyes, sientes? Es mas, existes tú? existe la realidad?
1.- Mis sentidos: timadores y vagos de poca confianza
Seguro que crees que te voy a hablar de espejismos y demás. Pero no, vamos a ir un poco más allá de los engaños del entorno, porque los mayores timadores los tienes dentro.
Por ejemplo, con el diseño del ojo actual, deberíamos ver un punto negro constante ligeramente desplazado del centro de nuestro punto de vista. Correspondería al orificio en la retina por el que pasa el nervio óptico, el punto ciego. Sin embargo, porque no lo vemos? Literalmente porque nuestro cerebro se “inventa” la imagen con la que rellenar ese punto ciego. No es real, nuestro cerebro nos engaña para rellenar errores de percepción.
Lo mismo que en el caso del punto ciego podemos encontrar con todos nuestros sentidos. Nuestro cerebro se encarga, no solamente de procesar los impulsos provenientes de los órganos sensoriales, sino también de “editar” los resultados convenientemente de formas que escapan a nuestra voluntad.
Este diseño ocular es similar en multitud de animales, y sin embargo, por diferencias de diseño, las “realidades” que perciben otros animales son muy diferentes a la nuestra. No solamente en lo relativo a la agudeza visual y auditiva, sino, por ejemplo a la capacidad de ver los campos magnéticos de muchas aves migratorias, a la capacidad de percibir vibraciones mínimas, cambio de temperatura del entorno (serpientes), ultrasonidos (murciélagos) o impulsos eléctricos en animales cercanos (tiburones) … son esas realidades auténticas, es la nuestra? todas ellas? ninguna?
Pero que forma realmente la percepción? Al final, imágenes, sonidos, dolor, calor, frío, sabor, picor, color, placer… no son otra cosa que impulsos eléctricos procedentes de diferentes partes de nuestro cuerpo que una vez procesados convenientemente por nuestro cerebro generan en nosotros mismos el concepto de una visión, una sensación, un sonido, un sabor… todo absolutamente irreal. Una ilusión generada por nuestro cerebro.
Incluso nuestra percepción del tiempo depende de nuestro sistema nervioso. Esta probado que por ejemplo, algunos insectos, tienen una percepción temporal 30 veces más rápida que la nuestra, es decir, que aunque una mosca solo viva 1 semana, en su percepción temporal, vive mas de 7 meses.
Si todo es interpretación neurológica… se puede generar y manipular la percepción? Evidentemente si. La farmacología psiquiátrica lleva años con esa capacidad. El sistema nervioso, como cualquier otro sistema de nuestra anatomía, se puede tratar y con ello generar percepciones que resulten absolutamente reales.
Con toda esta variedad sensorial, y sabiendo que esta no es otra cosa que la interpretación involuntaria y manipulable de los impulsos eléctricos de nuestro sistema nervioso, por parte de nuestro cerebro. Como saber que es real? que no? que puede estar “manipulado”? que existe realmente y que es pura ilusión neurológica?
2.- Vale, el entorno a lo mejor no existe, pero mi cuerpo si.
Donde esta la frontera del entorno y tu cuerpo? En tu piel? No, en tu cerebro. Tu cuerpo no es sino la parte del entorno que tu cerebro decide que es tuyo. Como es esto? Te explico. En una parte de tu cerebro esta definido el numero de brazos que tienes, hasta donde llega tu pie y si tu oreja izquierda es tuya o solo es una cosa mas de tu entorno… no te lo crees? Seguro que has oido hablar de las personas con un “miembro fantasma“. Gente que ha sufrido la amputacion traumática de un miembro y sin embargo “siente dolor” en el brazo o la pierna que ya no tienen.
Otro caso mas sorprendente es la persona que tras sufrir un daño cerebral, siente la presencia de un tercer brazo o pierna invisible. Y no solo lo siente! sino que en resonancias magnéticas cerebrales se pueden observar las respuestas neurológicas típicas cuando el paciente mueve ese brazo imaginario. Para el paciente es absolutamente real, su percepción del mismo existe… ese brazo existe o no? (caso real)
Y finalmente los casos mas grotescos y oscuros, los Desorden de identidad de la integridad corporal. Una enfermedad psiquiátrica de sospechada procedencia neurológica en la que el paciente siente la necesidad de amputarse uno o varios miembros, e incluso de quedarse paralitico, ciego, sordo… algunos de ellos llegan a dejar que un tren les seccione el miembro no deseado o ha dañarlo tan severamente que los médicos solo pueden terminar el trabajo. Eso si, tienen sus propios fans, los acrotomófilos.
Parece claro que la sensación de posesión de nuestro cuerpo también puede alterarse, dejando esta frontera mucho mas indefinida de lo que pensábamos. Que pertenece a nuestro cuerpo y que a ese entorno tan dudosamente real, se define, nuevamente, en el cerebro.
Afortunadamente, pensareis, hay algo único y vuestro. La conciencia…. seguro?
En la primera mitad del s.XX se puso de moda una cirugía para casos graves de epilepsia que consistía en separar los dos hemisferios del cerebro cortando el cuerpo calloso de modo que ambas partes quedaran incomunicadas. En 1985 se investigaron a personas que habían sido sometidas a dicha operación y que habían desarrollado una extraña dolencia, el Sindrome de la Mano Ajena.
Dichas personas parecían no poder controlar la voluntad de una de las manos, que parecía poseída por otra conciencia. Mientras se abotonaban la camisa con una mano, la otra, sin ninguna conciencia de ello, la desabotonaba. Estudios mas profundos les llevaron a realizar un experimento de resultados sorprendentes. Presentaron un problema visual, simultáneamente a cada ojo, y estas personas resolvían, a la vez, ambos enigmas, sin problemas. En palabras de Javier Sampedro en Deconstruyendo a Darwin:
“Algo que no podría hacer una persona normal. En una persona con los dos hemisferios conectados por el cuerpo calloso, la consciencia es única y no puede enfrentarse a dos problemas visuales simultáneos. Pero en los pacientes con el cuerpo calloso seccionado, cada hemisferio forma una serie de estados de consciencia independientes”
Personas con dos conciencias… da que pensar verdad? (mas info en 1, 2, 3, 4)
3.- Conclusiones
Vivimos en un entorno del que nada es real con absoluta certeza. Ni tan siquiera nuestro propio cuerpo. Todo se reduce a la oscura interpretación de impulsos nerviosos, dominados por hormonas y neurotransmisores, manupilables por un órgano, tan dudosamente real como lo pueda ser nuestro dedo gordo del pie pero tan complejo y enigmático que cada vez es mas inquietante la sensacion de que su comportamiento es absolutamente ajeno a nuestra voluntad. Como si, oculto en nuestro subconsciente, moviese los hilos de una marioneta ciega, haciendole sentir lo que realmente quiere el titiritero que sienta, en un mar de caos e ilusion.
Es la realidad como pensamos que es o existe la posibilidad de que todo sea una ilusión? Existimos o solo somos el juguete irreal de un titiritero? Quizás solo somos un comediante mas de esta farsa que engaña a los demás integrantes de un mismo cuento? Podemos agarrarnos a algún ‘clavo ardiente’ de certeza irrefutable? Quien lo sabe… quizás esas preguntas que ahora te haces ni siquiera existan…
No siempre la ciencia y la moralidad han ido de la mano. Hoy se abren debates sobre la experimentación con células madre, con embriones congelados o con animales, pero hubo un tiempo en el que la opinión pública ni siquiera era consciente de lo que ocurría en los laboratorios.
Union Sovietica, año 1953. En plena guerra fria, Vladimir Demikhov, realiza el experimento con éxito por el que sería recordado como el “Frankenstein ruso”. Un auténtico trasplante de cabeza de un cachorro al cuerpo de un mastin. Durante un tiempo ambos sobrevivieron.
Repitió la operacion en 24 ocasiones en los siguientes 15 años. Todos lo perros murieron por rechazo en los tejidos.
El video que muestro a continuación se pueden ver algunas de sus “creaciones”. Advierto que puede herir la sensibilidad de los amantes de los animales.
Si el video anterior os parece estremecedor a la vez que sorprendente, el que os presento ahora no se queda atrás. Nuevamente en la antigua Union Soviética, otro cirujano ruso, Sergei Brukhonenko, creó una máquina que mantuvo viva la cabeza amputada de un perro. El perro (o mas bien solo su cabeza en una bandeja metálica), aparentemente consciente, reaccionaba a diferentes estímulos como el sonido o el sabor del ácido cítrico.
Si bien, a priori, estos doctores nos pueden parecer auténticos monstruos desquiciados, hay que decir que gracias a experimentos como estos, hoy los trasplantes de órganos son un hecho y salvan vidas. De hecho, Vladimir Demikhov, fue el primero en hacer un trasplante de corazón de perro con éxito, adelantaándose bastantes años al mítico trasplante cardiaco del Dr Barnard en humanos.
La pregunta es, justifica el resultado este tipo de experimentos? Es moralmente lícito esta experimentación con animales sin saber siquiera si el camino de la investigación nos va a llevar o no a un éxito que salve vidas humanas? O dicho desde la óptica contraria, tenemos derecho a detener la evolución médica anteponiendo los derechos de los animales a los de las personas que hoy mueren por no tener solución médica?
La criptozoología es la disciplina que intenta descubrir animales extintos o desconocidos, que estan fuera de las clasificaciones biológicas actuales. El monstruo del lago Ness, el Bigfoot, el Yeti, el chupacabras… son mitos y folclore que en numerosas ocasiones reaparecen en la actualidad envueltas en la polémica de supuestas pruebas de su existencia de dudosa valía.
Sin embargo, si profundizamos en la historia, observaremos que, si bien los casos son muchísimo menos numerosos (antiguamente era mas dificil sacar rendimiento económico a estas cosas), estos eran mucho más interesantes y espectaculares… ahora os cuento que fue la Bestia de Gévaudan
30 de Junio 1764, región de Gévaudan, alrededores de Aveyron, en el centro de Francia.
Jeane Boullet, de 14 años, aparece brutalmente asesinado. Su cuerpo, despedazado, tiene mordeduras de animal. Tres meses después aparecen cinco cadáveres mas. Asesinados con la misma brutalidad, dos niños, dos niñas y una mujer. Durante el invierno las muertes se sucedieron semanalmente.
Los numerosos lobos que poblaban los bosques de la zona no corresponden con las descripciones de los avistamientos. Un tanto exageradas y mas propias de una población atemorizada, describen al monstruo como “un animal como una bestia gigantesca de pelo rojizo con un tamaño mucho mayor que el de un lobo, con rayas negras en los cuartos traseros y una cresta de pelos largos sobre el lomo. La cola era larga y musculosa, y las mandíbulas, bien desarrolladas y llenas de dientes enormes“.
El panico estalló. A final del mismo año ya eran 54 las víctimas. Se ofrecieron recompensan, se mataron decenas de lobos, algunos de gran tamaño, pero las muertes no cesaban. El rey Luis XV envió 3 cuerpos de dragones de la caballería para abatirlo, pero sin éxito. El problema tomó dimensión internacional, pues las potencias extrangeras se burlaban del ejército francés por ser incapaz de dar caza a un “simple lobo”.
Durante 3 años más prosiguieron las muertes. En 1767 ya se acumulaban mas de 130 víctimas. Estallaron revueltas, se acusó a vecinos de ser hombres lobos, y a los gitanos por criar bestias para sus circos. Para entonces el miedo había transformado al animal responsable en una bestia del tamaño de un caballo al que le rebotaban las balas, pues venía del mismísimo infierno.
De hecho procede de esta historia la idea colectiva de que solo se puede matar a un hombre lobo con balas de plata, pues a partir de la muerte de dos lobos gigantescos con balas creadas fundiendo medallas de plata de la Virgen María, las muertes acabaron.
TEORIAS
Que era la Bestia de Gévaudan? Un animal extinto? Un lobo gigantesco? otro animal? Un hombre?
Un lobo: El lobo que se cazó finalmente y a partir del cual finalizaron las muertes era realmente grande, aunque aún muy lejos de algunas exageradas descripciones que comparaban su tamaño con el de un caballo. Con mas de 1,80 de longitud y casi 70kg de peso, el animal era capaz de matar a cada una de las víctimas, pero su comportamiento de animal solitario no corresponde en absoluto al de su especie. También se ha hablado posteriormente de una subespecie extinta desde el s. XIX, de mayor tamaño y ferocidad, el lobo de los Alpes, como posible candidato.
Un animal exótico: en el s.XVIII, era relativamente normal entre los aristócrataseuropeos, coleccionar animales exóticos en cautividad procedentes de los rincones más distantes del planeta.
Las descripciones aportadas por los testigos hablan de un animal parcialmente rayado y con cresta lo que podría coincidir con una hiena rayada o con un tilacino o lobo marsupial de Tasmania. Aun asi, cuesta creer que una sola hiena o tilacino pueda matar a más de un centenar de personas.
También podría tratarse de un cruce híbrido entre uno de estos animales y un lobo, o incluso entre un perro grande y un lobo, práctica mas o menos habitual entre los criadores de perros de pelea que “vestían” a sus animales con piezas de cuero y metal para evitar heridas, lo que explicaría el mito de que le “rebotaban las balas”.
Un psicópata: se descubrió que algunas de las víctimas habían sufrido evidentes abusos sexuales, aunque no se sabe si pre o post-mortem. La mayoría de las víctimas eran mujeres y niños (aunque no todas), lo que podría hacer creíble pensar que una o más personas, aprovechándose de las
circunstancias, dieran rienda suelta a sus peores instintos, violando, asesinando y mutilando a varias de las víctimas atribuidas a la bestia. Los restos de estos crímenes, abandonados en los bosques no tardarían en ser localizados y devorados por animales que pudieron cargar con la culpa de la autoría de los hechos.
Desgraciadamente esto no explica porque algunas de las víctimas eran hombres (no se ajusta al perfil), otras no sufrieron abusos, y lo que es más importante, hubo gente que sobrevivió a los ataques y que describió a un único animal enorme como responsable.
Lo más probable es que la auténtica razón pudiera ser una combinación de alguna de las anteriores (los animales no violan niños), alimentada por el fanatismo y el miedo, que convirtieron a un animal hambriento que cazaba personas en una bestia infernal, la bestia de Gévaudan.
Jugando con los hechos reales y las invenciones del guión, elaboró una nueva e ingeniosa teoría, Gans postula la posibilidad de que los grandes lobos muertos en 1767 no fuesen de verdad la Bestia, sino que éstas capturas fuesen un fraude cometido por el propio Luis XV para acabar con el problema de cara a la galería.
Según la película, el verdadero responsable sería realmente una bestia entrenada desde la infancia por el noble Jean-François de Morangias, destacado durante unos meses en Senegal y que a la vuelta se había traído una camada de cachorros de lupus alimonatis tras matar a su madre. Morangias, miembro de una sociedad secreta tradicionalista llamada El Pacto de los Lobos, con importantes miembros en la nobleza local y la Iglesia, pretendía con ello socavar el prestigio de la Corona y causar la caída del rey, acusado de ser demasiado moderno por los estamentos tradicionales.